En Octubre del 2018 nos adjudicaron la restauración de siete relieves en la localidad de Otero de Sanabria. Un acuerdo entre la parroquia de Santo Tomás de Otero y el Arzobispado de Astorga hicieron posible la intervención.
La iglesia de Santo Tomás Apóstol de Sanabria, tal y como se contempla actualmente es del s:XVIII, aunque está reconstruida sobre otro templo románico, del cual sólo queda el Ábside o capilla mayor del S:XII
Toda la historia de la iglesia está recogida en la web: http://www.oterodesanabria.com/temploparroquial.html
El trabajo que nos encargaron consistió en la restauración de un conjunto de cuadros relieves que decoran la nave lateral, la nave central, la capilla mayor o ábside, el arranque del arco principal del ábside y el coro.

Este conjunto viene a completar el discurso pedagógico del Retablo Mayor. La palabra retablo proviene del latín retro-tabulum, que quiere decir “la tabla que se coloca detrás del altar”. Es uno de los principales elementos de un templo cristiano católico, pues fomenta la educación a través de las imágenes con el objetivo de fortalecer la fe y los principios morales. Es un recurso pedagógico y didáctico donde el arte se despliega para enseñar y conmover.
En este caso el retablo mayor, dedicado a“la Pasión de Cristo” en sus ocho relieves parece que se completara con los dos relieves de “la Crucifixión” y “El Descendimiento” que se encuentran a los laterales del altar mayor y con la “Ascensión” situada encima del coro.
El conjunto restante situado en las naves lateral y central está dedicado a las santas vírgenes y mártires, Santa Lucía, Santa Águeda, Santa Catalina de Alejandría y Santa Bárbara. Santas y vírgenes, dos aspectos muy vinculados entre sí, dado que todas ellas tienen en común el hecho de defender su virginidad para entregársela a Dios, y por esta causa fueron torturadas y posteriormente elevadas a la categoría de santas.
Los relieves de las naves lateral y principal suponemos que se colgaron entre 1717 fecha de la construcción de la nave principal y 1773 fecha en la que se decoraron los muros y las tablas que cubren las tres naves; como figura en lo alto de la nave central en dos inscripciones, una a cada lado: “A HONRA Y GLORIA DE DIOS Y SU MADRE SANTÍSIMA SE HIZO Y PINTÓ ESTA OBRA”, y en la de enfrente continúa: “SIENDO CURA DON MAURO CHIMENO DE PRADA. AÑO DE 1773”.

Esta conclusión se basa en que al desmontar los relieves de su ubicación se observa que se respetaron sin pintar , quedando así los sillares desnudos.
Así que pensamos que los relieves de las santas podrían ser de Finales del XVII y principios del XVIII.
Estos relieves son similares en su contrucción aunque se observan diferencias en la policromía de los relieves de la nave lateral, frente a los de la nave principal. En el fondo del relieve de Santa Lucía observamos bajo la pintura azul un pequeño resto de oro fino. Eso nos hizo sospechar que esta policromía azul y roja sea un repinte para conseguir que se asemejen los cuatro relieves.

 

SANTA ÁGUEDA

El relieve presenta a Santa Águeda sujetando una bandeja con los pechos, atributo que corresponde a su martirio. En la mano derecha se observa que debió de llevar algo, posiblemente una palma de mártir. La indumentaria está compuesta por vestido con un corpiño dorado con esgrafiados y la falda y las mangas con estofados de color rojo intenso. La figura está enmarcada por dos jambas con marmolizados en tonos cálidos rematados por un arco de medio punto dorado.
Presenta un rico marco decorado con rocalla dorada.Ha perdido el lateral izquierdo y el remate superior.

 

SANTA LUCÍA

La pieza está compuesta por un relieve esculpido que representa a Santa Lucía, santa y mártir perteneciente a una rica familia de Siracusa.
El marco que lo rodea presenta rocallas doradas de gusto barroco y en el remate superior lleva una corona, uno de sus atributos junto con la palma, espada y ojos sobre un plato.
La técnica empleada para policromarlo, consiste en dorado tradicional, y estofados en la vestimenta de la figura principal, posiblemente realizados con técnica al temple. Las jambas que flanquean el marco de la figura están policromadas con marmolizado de colores rojizos. Se trata de un relieve de madera tallada y policromada, que se encuentra colgada en un paramento de la nave principal de la parroquia.
La indumentaria está compuesta por vestido con un corpiño dorado con esgrafiados con las mangas en estofados de color verde al igual que la falda. Lleva larga cabellera y corona de princesa, como otras santas vírgenes. La figura está enmarcada por dos jambas con marmolizados en tonos cálidos rematados por un arco de medio punto dorado.
La imagen de Santa Lucía tiene varias similitudes con la de Santa Catalina de Alejandría. Estos atributos pueden ser la espada (Lucía la lleva porque con ésta le atraviesan la garganta y Catalina porque muere decapitada) y el libro (ambas lo llevan por su sabiduría y por su disputa intelectual con las autoridades paganas), además de la palma, que llevan todos los santos mártires y que no es exclusiva de ellas. Por otra parte, su indumentaria es bastante próxima, ya que ambas adoptan ricos trajes y van frecuentemente coronadas.

SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA

Santa Catalina de Alejandría fue una mártir cristiana del siglo IV a la que se representa como princesa real ,coronada y vestida con túnica y manto. En este caso aparece con los atributos siguientes: pisoteando el busto con cabeza coronada del emperador (su perseguidor), con la rueda dentada y quebrada (del suplicio). Ha perdido la palma del martirio que portaba en su mano derecha. Otros atributos que puede llevar pueden ser: la espada (de la decapitación), el libro (símbolo de la ciencia) y otros símbolos de erudición (globo celeste e instrumentos matemáticos), el anillo (de los desposorios místicos) y la palma (del martirio).
Se muestra bajo un arco de medio punto, con molduras doradas y marmolizados de color azul en las jambas laterales, y fondo. El marco presenta en los laterales externos unas molduras curvilíneas doradas, con sendos querubines. El remate inferior es un águila bicéfala.
Siempre se consideró que era una representación de Salomé, pero tras la consulta con la historiadora Virginia Flores llegamos a la conclusión que se trataba de Santa Catalina de Alejandría.

SANTA BÁRBARA

La figura representa a Santa Bárbara, o Bárbara de Nicomedia (S.III – s. IV): una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia Católica. Es patrona de la artillería y la minería.
Sus manos podrían sustentar la palma (en mano izquierda, se observa el resto de un tallo ) y el cáliz. Se la representa con una torre con tres ventanas. Otros atributos pueden ser: una pluma de pavo real , su padre y perseguidor bajo sus pies, un cáliz rematado con una hostia , un cañón o una bala de cañón ( como patrona de los artilleros ), la corona y la palma del martirio.

Estado de conservación
Soporte
Los relieves de la nave lateral, correspondientes a Santa Águeda y Santa Lucía presentaban un estado deplorable. El marco había perdido ya el lateral izquierdo y la madera estaba tan carcomida que no sustentaba el relieve.
Los otros dos relieves, el de Santa Catalina de Alejandía y el de Santa Bárbara, situados a unos 3 m de altura también presentaban un grave deterioro, que era poco apreciable a simple vista.

Los cuatro relieves presentaban un grave ataque de insectos xilófagos (anobium puctatum), que ha provocado serios problemas estructurales. Estos insectos se alimentan de la madera de coníferas y forndosas, alimentándose principalmente de la albura, más blanda. Este problema ocasión la absoluta falta de consistencia de la madera, especialmente localizada en los marcos con decoraciones de rocalla. Los relieves están realizados sobre diferentes tablas unidas por clavos. Sobre ellas se han unido las diferentes relieves que conforman los volúmenes. Estas tablas horizontales de los fondos e presentaban separaciones en los paños, aunque no se observa restos de estuco en las juntas.

Técnica de creación de “Ojos de cristal” en las esculturas y relieves

La técnica empleada para pintar los ojos de cristal huecos: se pinta el iris y el blanco con pintura al óleo teniendo en cuenta la técnica de la pintura sobre cristal,en la que los efectos finales son los primeros que hay que plasmar. Este tipo de ojos se utilizó mucho por la posibilidad de una adaptación más personal de la imagen, en su color y expresión.
Otra técnica es la cascarilla de huevo, que ofrece una textura y color muy adecuados para pintar al óleo u otra técnica. El iris del ojo después de barnizado ofrece una impresión de gran realismo.
Su uso, posterior al de los ojoa de cristal pintado también se prolongo en el tiempo, por las mismas razones, pero la fragilidad de material de base lo redujo.

Tanto los ojos de cristal pintado como los de cascarilla fueron ampliamente usados en los talleres hasta casi finales del siglo XVIII. Hay dos técnicas fundamentales de fabricación el ojo esférico hueco hecho por soplado y el macizo realizado por moldeado, ofreciendo en imaginería mejores posibilidades de utilización los primeros. Para la inclusión de los ojos en la mascarilla, son dos los sistemas empleados.El más general y de mayor consideración artesanal, consiste en separar la mascarilla del resto de la cabeza mediante un corte frontal técnica del cascamazo, haciéndole por su parte posterior dos huecos que abran a la cara en la forma de los párpados, y colocando en ellos los ojos que suelen sujetarse con cera, lacre y u otro adhesivo. Otro procedimiento es hacer unos huecos en el lugar de los ojos por la parte delantera de la mascarilla y una vez insertados, modelarle con pasta los párpados y la parte exterior del ojo. A veces se prevé una unión en la madera de la cabeza que coincide con la mascarilla estás ensambla con cola y papeles de periódico que luego resulta fácilmente separable. Extraido del libro: Técnicas y evolución de la imaginería polícroma en Sevilla Constantino Gañán Medina. Universidad de Sevilla Todos ellos presentan ojos de cristal semiesféricos huecos. En el caso de los dos relieves de Santa Águeda y Santa Lucía se presupone que por algún acto vandálico, habían perdido el ojo izquierdo.

Capa pictórica
Los relieves presentaban la policromía bastante íntegra, exceptuando los desgastes en volúmenes externos de las tallas, así como pliegues de los ropajes de la figura principal.
En cambio no se conservan así de bien los marcos. El ataque de carcoma y los movimientos naturales de la madera, ”la merma” (posiblemente usaran una madera menos curada) ha provocado grandes lagunas, y craquelados en las policromías y dorados.
La capa de barniz era muy ligera , casi inexistente en la mayoría de los relieves. Sólo se observó una resina natural ( tipo goma laca) en las vestimentas de las santas.

Tratamiento de conservación y restauración

El tratamiento de refuerzo del marco fue uno de los mayores retos del trabajo. Dado que en algunas zonas la madera era similar al corcho optamos por reforzar la estructura por la trasera con un sistema de forración: Se realizaron plantillas de la silueta de los travesaños del marco que posteriormente se trasladaron a unos contrachapados de 3mm de espesor. Estos contrachapados se adhirieron por el reverso del marco con Pva. En las cuatro esquinas la madera se colocó contrapeada, una capa del contrachapado horizontal y la siguiente del contrachapado vertical. De esta manera se reforzaron las esquinas. Estas cuatro capas unidas llegaron a los 12mm de espesor. Como refuerzo se colocaron varias espigas que l unian el contrachapado a la marco original.
La policromía se adhirió a la madera mediante inyecciones de cola de conejo y presión con calor.

Una vez estabilizado todo el conjunto pasamos a uno de los tratamientos que no son de Conservación sino de restauración propiamente. Es decir que su función es meramente estética, no estrictamente necesaria para la perdurabilidad de la obra. Los relieves de las Santas Lucía y Águeda habían perdido el lateral izquierdo del marco. Este relieve faltante desvirtuaba el conjunto considerablemente por lo que una vez consultado con la Comisión del Patrimonio Diocesano y el arquitecto que dirigía la obra Pedro Barrio, decidimos realizar la reproducción.
Actualmente tenemos un sistema muy útil y totalmente respetuoso para la obra, se trata del escaneado en 3D. De esta manera al escanear la pieza derecha se pudo mediante un software fotográfico realizar la imagen invertida ( en espejo) para posteriormente enviarla a la impresora. La impresión final se hizo en resina ABS, una resina estable y muy ligera que reprodujo perfectamente los volúmenes del relieve. Además de esta reproducción en el caso de Santa Águeda tuvimos que realizar injertos de madera y alguna moldura que faltaba.

Problema del “ojo de cristal” hundido
El problema del hundimiento del ojo requirió distintas soluciones:
En el caso de Santa Águeda observamos que presentaba una marca de la separación de la cara, de hecho estaba ligeamente desplazada. Fue por esto que decidimos separar las dos partes reversibilizando la cola orgánica y descubriendo al abrir la cabeza que el ojo permanecía dentro.

En el caso de Santa Lucía esta separación no era evidente y consideramos más perjudicial para la obra realizar el mismo procedimiento que con Santa Águeda. Pudimos acceder al reverso de la cabeza levantando una de las tablas del fondo y de esa manera realizar la siguiente operación. Abrimos agujero con un taladro y una broca circular hueca, extrayendo un cilindro que posteriormente usaríamos de tapón. Una vez hecho el agujero procedimos a dar la vuelta el relieve hasta que conseguimos extraer el ojo de cristal. Tras limpiarlo procedimos a recolocarlo adhiriéndolo con Resina Araldit Rápida.
El siguientes tratamientos fueron la limpieza que siguió en la que se emplearon los métodos más respetuosos con la obra. Se limpiaron con emulsiones y geles controlando el PH. La reintegración en las reproducciones de los marcos se hicieron con estarcido de Polvo de Mica (Iriodine) diluido en resina acrilica. Se aplicó sobre una base de color bol. . En el caso de las lagunas más pequeñas se reintegró con acuarelas y la técnica del rigattino. Esta intervención tiene como finalidad la conservación de los relieves para que pervivan en el tiempo. En eso consisten los trabajos de desinsectación, consolidación, sentado de color, e incluso la limpieza. En cambio el los tratamientos de reproducción y reintegración se consideran restauración ya que son meramente estéticos. Al ser una obra de culto, es importante que el conjunto tenga una unidad estética. Esperemos que este verano se puedan abrir las puertas de la iglesia y se puedan contemplar los relieves y el magnífico retablo.